La Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo ha apoyado una propuesta para permitir a los consumidores identificar los productos tradicionales, orgánicos o de producción local gracias a etiquetas "más modernas". El mercado de alimentos ganaría en transparencia y credibilidad, a la vez que el ciudadano podría realizar una elección más adecuada al contar con más información sobre la calidad de los productos que compra.
El cometido final de la propuesta realizada por la Comisión Europea (CE) es unificar y modernizar los diversos sistemas de etiquetado que existen en la Unión Europea (UE), así como simplificarlos para que resulten más claros para el consumidor. El informe sobre el tema subraya la importancia del etiquetado como medio para que los productores informen a los consumidores de forma creíble sobre la calidad o procedencia de sus productos.
El informe indica que "la UE aplica a los productos alimentarios las normas de calidad más elevadas del mundo" y que "los productos europeos de calidad representan un patrimonio cultural y gastronómico vivo". Los consumidores europeos "tienen un enorme interés no sólo en la seguridad de los alimentos, sino también en el origen y en los métodos de producción de los productos alimentarios", señala. Por ello, se opone a la fusión de las calificaciones de "denominación de origen protegida" e "indicación geográfica protegida", y considera que los tres sistemas de registro de indicaciones geográficas (vinos, bebidas espirituosas y productos agrícolas y alimenticios) "deben mantenerse en su estado actual".
En contra de la opinión de la CE, el texto apuesta por mantener el instrumento de las especialidades tradicionales garantizadas y se muestra partidario de introducir nuevas menciones específicas como "productos de montaña" y "productos de bajas emisiones de carbono", aunque puntualiza que las definiciones "deben armonizarse al nivel comunitario" y apuesta por un nuevo logotipo ecológico de la UE.
Fuente: Consumer. 25/02/10